Más dinero y mayor cumplimiento
A quienes más nos conviene que se les aumente el salario al personal administrativo y de apoyo de las escuelas es, sin duda, a los directores, quienes tienen que cargar gran peso de responsabilidad por la falta o insuficiencia de estos. Sin embargo, esta afirmación suele incomodar a muchos. La realidad es que se trata de un personal esencial, poco valorado y, en muchos casos, profundamente afectado por salarios que no se corresponden con la responsabilidad que asumen. Cuando una persona gana “dos cheles”, como suele decirse popularmente, el descontento, la desmotivación y los conflictos no tardan en aparecer. Por eso, desde ASONADEDI y la misma ADP se ha solicitado en varias ocasiones un aumento salarial para este personal, reclamo al cual nos unimos plenamente. Ahora bien, mayores ingresos deben ir acompañados de mayor cumplimiento y responsabilidad. Que les aumenten, sí; pero que también se establezcan controles claros y sanciones reales para quienes no cumplen con su labor.
No podemos ignorar que existen zonas más politizadas que otras, y esta realidad ha provocado distorsiones graves en el ingreso del personal administrativo y de apoyo. Muchos llegan a los centros educativos con falsas expectativas: a veces no se les informa con claridad cuánto van a ganar; en otros casos se les promete que solo deben presentarse una vez y no regresar más; y en situaciones aún peores, se les induce a creer que no tendrán responsabilidades reales. Esto ha causado un daño considerable tanto a la imagen como a las aspiraciones legítimas de este importante personal. Ojalá, al final, se respete verdaderamente la descentralización de los recursos humanos, de modo que sean los directores de centros educativos quienes tengan el control real del personal, siempre bajo la debida supervisión de la sede central.
En mi caso personal, soy muy claro desde el primer día: “Usted llegó por un político, pero aquí se mantiene por usted: por su trabajo, su responsabilidad y su cumplimiento. El primero que trabaja mucho aquí soy yo”. En mi centro todos trabajan, sin excepción. Por eso, nadie puede justificar la existencia de “botellas” en una escuela. Justamente por esta razón entiendo que, con mejores salarios, también se pueden y se deben implementar mayores requisitos, evaluaciones más rigurosas y controles efectivos.
En ese sentido, presento algunas sugerencias concretas al Ministerio de Educación (MINERD):
- Aumentar los salarios del personal administrativo y de apoyo a un mínimo justo y ajustado a la realidad actual, que les permita cubrir sus necesidades básicas y aspirar a una vida digna para ellos y sus familias.
- Dividir la jornada laboral en medios tiempos o tiempos parciales, lo que permitiría que más jóvenes y adultos que estudian puedan acceder a estas plazas.
- Fortalecer la evaluación del desempeño, con criterios claros y objetivos, donde los incentivos estén vinculados al desempeño real, informado por el superior inmediato.
- Crear mecanismos de ingreso formativo, permitiendo que jóvenes que estudian en INFOTEP accedan a puestos como auxiliares, digitadores, secretarios o disciplinares, y que el personal en funciones sea enviado de manera sistemática a procesos de capacitación.
- Establecer expedientes centralizados, de modo que exista un historial real de reconocimientos, sanciones y amonestaciones, evitando la improvisación y la impunidad administrativa.
Todos los seres humanos tienen derecho a aspirar a mejores condiciones de vida, a un trabajo digno y a crecer junto a la organización a la que sirven. Pero ese derecho debe caminar siempre de la mano con el deber, la responsabilidad y el compromiso con la educación pública.
Carlos Manuel Francisco
Director de centro educativo
1ER Vicepresidente ASONADEDI-RD



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